Su sonrisa endulzaba tanto como el caramelo o el algodón, algodón de azúcar que te deja hasta las pestañas teñidas de su sabor empalagoso y la cara manchada de rosa pastel.
Arlene que habia dejado de respirar para siempre, volvio a abrir los ojos en un misterioso mundo donde el asfalto, el cemento y los callejones habian desaparecido, diluyendo sus formas en luces parpadeantes y nebulosas de colores...
Soy la guardadora de oxígeno. Os preguntaréis porqué me llamo así. Y es que tantas veces me he quedado sin respiración que me convertí en una especialista guardando cada gramo de oxígeno para momentos de necesidad. Adoro los peces naranjas, y adoro Canadá, Tokio, California y mi Barcelona de nacimiento. Un último detalle; tengo fugas, y en un momento dado cualquier cosa pueda hacer que pierda todo el oxígeno.
Nubecitas!!!!!!! Qué ricas =D
ResponderEliminarBesotes!!!!