
+Sé que algún día pensé que tal vez no fuera para tanto. Una muesca endurecida,seca, en el lugar donde habría debido estar el corazón, me picaban los ojos y sentía como un sabor amargo y ácido a la vez,que mis sentidos confundían con el gusto imaginario de la sangre. Y sin embargo, la mía no era más que una historia, una de muchas, tantas y tan parecidas, historias grandes o pequeñas,historias tristes, feas, sucias, que de entrada siempre parecen mentira y al final siempre han sido verdad.Sólo es una historia más de amor, por la que mi corazón, una tarde de principios de verano, se paró.
Helado. Parado. Muerto...
Helado. Parado. Muerto...



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