
Sé cuando empieza el Otoño porque me despierto con frío en los pies y temblando. Lo sé porque cuando salgo a la calle sin abrigo noto como sale vapor de mi boca. Porque el cielo está gris y parece que quiere llorar. Y me duelen los ojos. Me duelen del frío, no de la lluvia. Pero este año me he dado cuenta tarde de su llegada. Quizá porque las cosas no causan el mismo efecto en mi, quizás por que este otoño no será como los anteriores, quizá porque el resto de mi vida está determinada por los cambios que cierta persona causa en mi con sus ataques bipolares y que continuará alterando mi día a día aunque ya no forme parte de mi vida, al menos no como antes. Pero es otoño. Y el frío me trae recuerdos de otros tiempos.



No eres la única que este año se ha dado cuenta tarde de la llegada del otoño...
ResponderEliminarGracias por pasarte por mi blog.
Ánimo y besos!